¿Por qué se llaman Chivas? La burla de 1948 que Guadalajara hizo suya

Hoy nadie imagina al Guadalajara sin el nombre de Chivas. Lo curioso es que ese apodo no nació como una campaña del club: empezó como una burla al modo en que jugaba el equipo y terminó convertido en una de las señas de identidad más reconocibles del futbol mexicano.

El partido contra Tampico que cambió el nombre

El 30 de septiembre de 1948, el Guadalajara venció 1-0 al Tampico. Según la historia oficial del club, la expresión «Chivas» apareció en un encabezado de El Informador dedicado a aquel encuentro. El diario explica que la ocurrencia se apoyó en la crónica de Manuel Gómez Gutiérrez, «Magog», y que el editor deportivo Reinaldo Martín del Campo la llevó al título.

Hay un detalle de calendario que vale la pena contar bien: el partido fue el 30 de septiembre; la edición impresa con el apodo circuló el 1 de octubre de 1948, de acuerdo con la reconstrucción del propio periódico. A veces se menciona simplemente «30 de septiembre» como fecha de nacimiento del mote, mezclando el día del juego con el de la publicación.

De apodo incómodo a orgullo rojiblanco

La afición rival tomó aquella palabra para molestar al Guadalajara. Sin embargo, ocurrió algo que suele pasar con las identidades populares: los propios rojiblancos la hicieron suya. El sobrenombre sobrevivió a sus críticos y acabó acompañando al equipo en cada generación.

La historia también recuerda que el club no se llamó Chivas desde el principio. Nació en 1906 como Unión Football Club y el nombre Guadalajara quedó formalizado en 1908, según el registro histórico del club. Por eso, hablar del origen de «Chivas» no es contar la fundación del equipo, sino el momento en que una broma de tribuna y una crónica periodística se transformaron en un símbolo.

Nota histórica elaborada con el archivo del club y el testimonio publicado por El Informador. No se emplea una fotografía cuya autoría no podamos acreditar.